| Camarín de la Virgen |
A
través de unas amplias escaleras cuyo inicio se situa en el primer
hueco de la pared izquierda de la sacristía, podemos acceder al
camarín de la Virgen de la Asunción. Es esta una pequeña
estancia situada sobre la parte central del deambulatorio, de manera que
comunica en sus cuatro frentes con diversas partes de la iglesia.
El camarín de la patrona presenta forma de cruz griega y se halla totalmente recubierto con maderas talladas y doradas en forma de rocallas, elementos vegetales, jarrones, etc. Cuatro de sus paredes están decoradas con pinturas del artista ilicitano José Cañizares quien las realizó en 1965, tras resultar ganador en el concurso público convocado al efecto. Nos muestran, respectivamente, el hallazgo de la imagen de la Virgen en la playa del Tamarit, la procesión de traslado hasta Elche -estos dos lienzos recogen la tradición de la aparición milagrosa de la patrona-, la escena de la Festa o Misterio que representa el entierro de la Virgen y, por último, una alegoría de la Asunción y Coronación de la Madre de Cristo. Otros recuadros preparados para recoger lienzos -dos a ambos lados del bocaporte y tres sobre las puertas de acceso y balcón trasero- permanecen vacíos todavía. Hay que señalar que el mencionado bocaporte de la estancia, cerrado mediante un cristal, puede ser cubierto con un gran lienzo -movible mediante un mecanismo de contrapesas- que oculta el camarín en las ocasiones en que la imagen de la Virgen no se halla en su interior. Este cuadro fue pintado por el artista local Rodríguez S. Clement en 1940 y representa la propia imagen de la patrona de Elche. El camarín recibe luz exterior a través de una pequeña cúpula construida en su centro. La misma se halla adornada con vidrieras de colores y en sus pechinas destacan los bustos en relieve de cuatro personajes. Estos relieves fueron realizados por el escultor Sánchez Lozano en 1954 y representan al doctor Caro -ilicitano que donó un importante vínculo de posesiones a la imagen de la Virgen de Elche-, a su santidad Pío XII, que proclamó el dogma de la Asunción de María en 1950, y a San Alfonso María de Ligorio y San Bernardo, santos que dedicaron especial atención a la figura de la Virgen María. Bajo esta cúpula se
levanta un altar cuadrado construido en mármol rojo y adornado en
sus cuatro frentes con monogramas marianos realizados en bronce. Sobre
este altar, iluminado por dos grandes candelabros de bronce y mármol,
se eleva un cúmulo de nubes, de forma cúbica, cincelado en
plata y en el que se distinguen algunos ángeles y querubines, así
como un nuevo monograma de María en su parte posterior. Este cúmulo
sirve de peana a la imagen de la Virgen de la Asunción que aparece
situada sobre el mismo.
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| Imagen de la Virgen de la Asunción |
La
figura de la patrona de Elche, la Virgen de la Asunción, es una
talla de tamaño natural que nos presenta a María de pie y
con las manos juntas en actitud de oración. Se trata de una imagen
de vestir y, por tanto, se halla recubierta con ropajes en forma de túnica
y manto -bordados con metales preciosos- que únicamente permiten
la visión de su cabeza, manos y pies. Los diferentes mantos que
posee la talla, con los que es vestida conforme las distintas festividades
litúrgicas anuales, se conservan en el museo parroquial. La cabeza
de la imagen está recubierta por una toca de tisú de plata
que oculta su pelo y por una gran corona imperial, rematada por la figura
del Espíritu Santo en forma de paloma que se posa sobre el escudo
de la ciudad ilicitana. Esta corona de plata fue sufragada mediante subscripción
popular y realizada en 1940 por los talleres de orfebrería religiosa
David, de Valencia.
La imagen de la patrona, según nos relata la tradición, apareció en el interior de un arca de madera que flotaba sobre las aguas del mar, en la cercana playa del Tamarit -hoy de la vecina población de Santa Pola-, en el año 1370, según unos autores, o 1265, según otros. El arca fue encontrada por el soldado guardacostas Francesc Cantó quien comunicó la noticia al Concejo de Elche. Desplazado éste a la playa, comprobó el hallazgo de la figura, así como de unos documentos manuscritos que la acompañaban y que resultaron ser la consueta o libreto de la Festa o Misterio asuncionista con que debía festejarse a esta imagen. Sin embargo, aunque en la tapa del arca misteriosa aparecía la inscripción Sóc per a Elx, leyenda que señalaba claramente el destino de la imagen de la Virgen, vecinos de Alicante y Orihuela, enterados de la aparición, quisieron que la figura fuese trasladada a sus respectivas poblaciones. Con el fin de decidir la cuestión sin disputas, se colocó el arca sobre una carreta de bueyes con los ojos vendados y se soltaron los animales en una encrucijada de caminos. La carreta, sin ningún tipo de titubeos, emprendió la marcha hacia Elche y no se detuvo hasta llegar a la puerta de la ermita de San Sebastián, donde fue depositada la figura mariana. También cuenta la tradición que, concluida la actual iglesia de Santa María y deseosos los ilicitanos de entronizar la imagen de su patrona en el altar mayor del nuevo templo, fue llevada a la iglesia varias veces, pero a la mañana siguiente siempre aparecía en su antiguo altar de la pequeña ermita. Por fin, reunidos los cabildos civil y eclesiástico de la población, realizaron especiales rogativas ante la talla para que permaneciese en Santa María, como, efectivamente, sucedió desde ese instante. Hay que señalar que la imagen original de la Virgen de Elche desapareció en el incendio de Santa María de 1936. La talla actual fue realizada, a imitación de la anterior, por el escultor valenciano José Capuz. Concretamente, el 29 de diciembre de 1940 volvió a representarse el hallazgo del arca con la figura de la patrona ilicitana en la propia playa del Tamarit con el fin de que también esta imagen fuese traida a la ciudad desde el mar. En 1958 fue proclamada Alcaldesa honoraria de Elche por el pleno del Ayuntamiento ilicitano y, como tal, ostenta los atributos correspondientes, es decir, el bastón de mando y la medalla con el escudo de la población. El 29 de diciembre de 1970, dentro de los festejos que celebraban el VI centenario de la Venida de la Virgen a Elche, la imagen fue coronada canónicamente por el obispo de Orihuela, Pablo Barrachina y Estevan; actuaron como padrinos, el alcalde de la ciudad y su esposa. Indicaremos que la imagen de la Virgen de Elche es sacada en procesión a lo largo del año en tres ocasiones diferentes. El domingo de Pascua, en la procesión llamada de "las Aleluyas" -por lanzarse a su paso, "aleluyas" o estampas multicolores como señal de alegría- en la que se simboliza el encuentro de la Madre con Jesús resucitado. También el día 15 de agosto en la procesión que figura ser el entierro de María, portada yacente por los personajes de la Festa. Y, por último, el 29 de diciembre, en la festividad que conmemora su Venida a Elche. Por otro lado, entre el 16 y el 22 de agosto, es expuesta a la veneración de los fieles, también de forma yacente, sobre un gran lecho instalado ante el altar mayor de la Basílica. Tanto para sus salidas procesionales, como para su estancia en el camarín de la iglesia, esta imagen es atendida y ornamentada por las denominadas camareras de la Virgen, institución establecida en Santa María desde muy antiguo -al menos desde el siglo XVIII- y formada por un conjunto de señoras de la población. Estas camareras, cuyo cargo es, generalmente, hereditario, se ocupan de vestir y desvestir la figura mariana, cuidar sus ornamentos, custodiar sus joyas, etc. (Extracto de la Guía de la Arciprestal e Insigne Basílica de Santa María de Elche escrita por Joan Castaño García, archivero de la Basílica de Santa María y del Patronato del Misterio de Elche.) |
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Última actualización 28/07/2001 |