Varios son los edificios
religiosos que a través de los tiempos se han sucedido en el mismo
solar que actualmente ocupa la iglesia de Santa María. El más
antiguo del que se tienen noticias es la mezquita de la ciudad musulmana
de Elx. Según manifiesta la tradición, uno de los primeros
actos realizados por Jaume I el Conqueridor, tras su entrada en
dicha población en 1265, fue, precisamente, la consagración
de esta mezquita al culto cristiano. Dicha consagración fue llevada
a efecto por Arnau de Gurb, obispo de Barcelona que acompañaba a
las tropas del monarca aragonés. La advocación escogida,
como en el caso de muchas otras poblaciones recuperadas para la civilización
cristiana por Jaume I, fue el de Santa María en el glorioso tránsito
de su Asunción a los cielos.
La mezquita transformada
en iglesia cristiana se mantuvo en pie, al decir del erudito historiador
ilicitano Pere Ibarra, hasta 1334 en que fue demolida y levantado
un nuevo templo que existió hasta 1492. Entre 1492 y 1566 se levantó
la tercera de las iglesias de Santa María. Gracias a diversos documentos
parroquiales conservados en el archivo de la actual Basílica de
Santa María, podemos conocer la distribución interior de
este tercer templo. Sus dimensiones debían ser algo menores que
las del edificio actual ya que ocupaba, aproximadamente. la nave central
de la iglesia que hoy conocemos. Su altar mayor estaba dedicado a la Virgen
María y contaba con diversas capillas laterales en las que se encontraban
los enterramientos de algunas familias ilicitanas.
La imagen de la Virgen de
la Asunción, que poseía su propio altar y capilla en la cercana
ermita de San Sebastián, situada en la calle Mayor de la villa,
fue trasladada a la iglesia de Santa María en 1648, con ocasión
del aumento de la devoción popular hacia su figura, tras la epidemia
de peste que castigó la zona en aquel año. Sin embargo, hasta
1656 no fue colocada en el retablo del altar mayor del templo en el que
hubo de improvisarse una hornacina. Dado lo envejecido de dicho retablo
y la mala situación de la imagen de la patrona de la ciudad, se
procedió a construir un nuevo retablo.
En 1672, a causa de los fuertes
y continuos aguaceros que cayeron sobre Elche y su comarca durante varios
meses, el templo de Santa María se vio seriamente afectado y se
detectaron desprendimientos de sillares en el interior del edificio. Consultado
el arquitecto Francesc Verde, que se hallaba en la ciudad para reconocer
algunos edificios civiles deteriorados también por estos temporales,
sugirió el cierre inmediato de la iglesia. Y a pesar de que la junta
parroquial reunida en fechas posteriores, decidió la reparación
del templo existente, pronto se vio como mejor solución el derribo
de dicho edificio y la construcción de otro de nueva planta.
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El mismo arquitecto Francesc
Verde realizó los planos del nuevo templo de Santa María
y fue contratado como director de las obras. Tras derribar parte de las
capillas de la iglesia ruinosa, se procedió a colocar la primera
piedra del nuevo edificio. Esta ceremonia tuvo lugar el día 2 de
julio de 1673, festividad de la Visitación de Nuestra Señora
a su prima Santa Isabel. En 1674, con ocasión del fallecimiento
del arquitecto Francesc Verde, se hizo cargo de la dirección de
las obras el mestre major Pere Quintana que, como vimos, ya había
estado en Elche reconociendo el templo anterior. Este arquitecto dirigió
las obras hasta su muerte en 1678. En 1686, finalizada la nave central,
se procedió a su bendición. La ceremonia tuvo lugar el 7
de diciembre del mismo año.
La última parte de
la iglesia en ser construida fue la capilla de la Comunión. Hay
constancia documental de que la falta de recursos económicos hizo
que las obras de Santa María se prolongaran excesivamente y que,
incluso fuera necesaria la reparación de partes ya construidas.
Por fin, el día 3 de octubre de 1784, más de ciento once
años después de iniciarse los trabajos, era consagrado el
nuevo templo. El 3 de octubre de 1789 el mismo obispo Tormo, como culminación
de su decidida e importante intervención en las obras de Santa María,
le concedió el título de Insigne que, desde entonces, debe
figurar en toda la documentación relacionada con este templo.
En 1902 fue necesario cerrar
la iglesia para proceder a su reparación. El día 8 de diciembre
de 1902 se trasladó la imagen de la Virgen desde su camarín
hasta el altar mayor de la capilla de la Comunión en donde permanecería
mientras duraron las obras. Para la festividad de la Venida de la Virgen
de 1905, se procedió a la solemne apertura del templo una vez concluida
la operación restauradora.
El 20 de febrero de 1936,
Santa María sufrió el asalto e incendio de su parte interior.
En este siniestro desaparecieron todos los elementos cultuales y ornamentales
del templo. Concluida la guerra civil, a partir de abril de 1939, se procedió
a la restauración de Santa María.
En 1951, su santidad el papa
Pío XII, concedió a Santa María el título de
Basílica Menor como consecuencia de la estrecha relación
mantenida entre esta iglesia y la defensa y propagación de la Asunción
de María a los cielos, cuyo dogma había proclamado el mismo
pontífice el 1 de noviembre de 1950. La iglesia de Santa María
es el único templo del orbe católico que goza del privilegio
de poder representar en su interior una pieza de teatro religioso -escenificaciones
que fueron prohibidas tras el concilio de Trento-, como es la Festao
Misterio de Elche. Tal privilegio le fue concedido por el papa Urbano VIII
en 1632.
(Extracto
de la Guía de la Arciprestal e Insigne Basílica de Santa
María de Elche escrita por Joan Castaño García,
archivero de la Basílica de Santa María y del Patronato del
Misterio de Elche.) |